Liderazgo siglo XXI
En los años noventa los líderes ganaban adeptos poniendo contra la pared a sus rivales, destacando sus cualidades sobre la competencia, con frases pegadizas, con slogans estudiados. El famoso (en España) "¡váyase Señor González, váyase!" es el ejemplo perfecto de como se lideraba y se ganaba en los años noventa.
Hoy en día la situación ha cambiado mucho. No nos engañemos, al igual que la clase media ha ido desapareciendo y cada vez la distancia entre las dos clases restantes se agiganta, la cultura hace lo propio. Todos o al menos un gran porcentaje saben leer y escribir, pero eso no significa que la cultura haya mejorado. A las pruebas me remito, sin entrar a valorar el calado comercial de estos, el reggaeton, Belén Esteban y los reality shows, son pruebas irrefutables que la cultura está en franco declive o al menos los estudiados se distancian cada vez más del conocimiento globalizado.
Dicho esto no es menos cierto que vivimos en un mundo infoxicado (palabra sacada de un spot publicitario de Mercedes Benz) y que aquellos curiosos tenemos a nuestro alcance más información de la necesaria, lo que nos convierte en feroces consumidores de más información.
Obviedades aparte y centrándome en el núcleo de la entrada del blog, en la actualidad siguen existiendo líderes de hace dos décadas. No hay más que ver a los políticos españoles de primera línea, Zapatero y Rajoy, como siguen cayendo en un sistema de liderazgo caduco que no llega, cansa y no tiene credibilidad alguna. Mientras Zapatero quiere demostrar que todo va bien, Rajoy intenta emular a Aznar con un pseudo "váyase" en forma de elecciones anticipadas. Ni gusta uno ni otro. Los dos pierden, al igual que el país al que supuestamente quieren regir su destino.
Hoy no nos llena el que alguien desprestigie a otro, para eso ya existen los debates de Gran Hermano o programas del corazón varios, hoy el líder de la segunda década del siglo XXI es un líder que ofrece soluciones, no se compara con lo actual ni con su rival, ofrece soluciones palpables y analizables. Es lo que llevó a Obama a la Casa Blanca. Su oratoria, rozando la perfección, aportaba soluciones, no redundaba en lo malo que estaba siendo el mandato Bush/Republicano, sino que dejaba esto atrás y miraba hacia adelante, decía conozco los problemas, sin importar los culpables y tengo la solución, aquí la tienen.
El seguidor de hoy no quiere ver lo duro y valiente que es su líder cuando desprestigia a su rival. Ese es el camino fácil, hoy, el seguidor del siglo XXI quiere y reclama soluciones. El verdadero líder, el actual, el que tiene la llave del futuro, lo sabe.
Posted on jueves, marzo 24, 2011 by Checo and filed under | 0 Comments »
Hoy en día la situación ha cambiado mucho. No nos engañemos, al igual que la clase media ha ido desapareciendo y cada vez la distancia entre las dos clases restantes se agiganta, la cultura hace lo propio. Todos o al menos un gran porcentaje saben leer y escribir, pero eso no significa que la cultura haya mejorado. A las pruebas me remito, sin entrar a valorar el calado comercial de estos, el reggaeton, Belén Esteban y los reality shows, son pruebas irrefutables que la cultura está en franco declive o al menos los estudiados se distancian cada vez más del conocimiento globalizado.
Dicho esto no es menos cierto que vivimos en un mundo infoxicado (palabra sacada de un spot publicitario de Mercedes Benz) y que aquellos curiosos tenemos a nuestro alcance más información de la necesaria, lo que nos convierte en feroces consumidores de más información.
Obviedades aparte y centrándome en el núcleo de la entrada del blog, en la actualidad siguen existiendo líderes de hace dos décadas. No hay más que ver a los políticos españoles de primera línea, Zapatero y Rajoy, como siguen cayendo en un sistema de liderazgo caduco que no llega, cansa y no tiene credibilidad alguna. Mientras Zapatero quiere demostrar que todo va bien, Rajoy intenta emular a Aznar con un pseudo "váyase" en forma de elecciones anticipadas. Ni gusta uno ni otro. Los dos pierden, al igual que el país al que supuestamente quieren regir su destino.
Hoy no nos llena el que alguien desprestigie a otro, para eso ya existen los debates de Gran Hermano o programas del corazón varios, hoy el líder de la segunda década del siglo XXI es un líder que ofrece soluciones, no se compara con lo actual ni con su rival, ofrece soluciones palpables y analizables. Es lo que llevó a Obama a la Casa Blanca. Su oratoria, rozando la perfección, aportaba soluciones, no redundaba en lo malo que estaba siendo el mandato Bush/Republicano, sino que dejaba esto atrás y miraba hacia adelante, decía conozco los problemas, sin importar los culpables y tengo la solución, aquí la tienen.
El seguidor de hoy no quiere ver lo duro y valiente que es su líder cuando desprestigia a su rival. Ese es el camino fácil, hoy, el seguidor del siglo XXI quiere y reclama soluciones. El verdadero líder, el actual, el que tiene la llave del futuro, lo sabe.
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