Trabajadres Low Cost.

La situación económica actual que dura más de lo previsible y que, a mi humilde entender, se intenta perpetuar, viene que ni pintado para seguir teniendo acceso a chollos a la hora de cazar talentos a precios Low Cost.

El viernes culminé una etapa de once meses desempeñando una función bastante por debajo de mi capacitación (y por ende, por debajo de mis habituales emolumentos), pero lo importante es que, aunque realizaba mis funciones con una sencillez absoluta ya que no representaba un reto, la empresa contratante obtenía los beneficios de mantener a un profesional sobrecualificado a precio de saldo.

No es que me queje, al contrario, no podría estar más agradecido del tiempo que he estado activo, formando parte de la ciudadanía que no está en paro. Además se me brindó la oportunidad de ampliar mis conocimientos y de conocer un nuevo sector para mi, amén de la gran cantidad de amigos que he generado en este año por el norte de Tenerife.

Lo que vengo a decir es que, como decía un buen amigo, hoy en día se valora más la necesidad de trabajar que la capacitación que se tenga para un puesto de trabajo. Eso es muy triste, porque entramos en un farragoso tema donde se aprovecha la tesitura para exprimir al trabajador, el más inocente de la cadena de culpables de la situación actual, pero el primer damnificado por la misma.

Soy de los que cree que el pueblo raso tiene parte de culpa de la situación actual, porque aunque fue inducido a endeudarse, este lo permitió al ser irresponsable a la hora de aceptar ciertos tratos, queriendo ser más listo que una multinacional bancaria o crediticia. Ilusos que fuimos.

Ahora bien, la situación cambiará el día que entendamos que solo nosotros, el pueblo raso, coja el mando de su economía del hogar, entienda bien el dinero que ingresa y el que tiene permitido, por simple matemática elemental, gastar.

Las empresas se aprovechan de esta situación de desespero, nos hacen ser trabajadores Low Cost y somos nosotros quienes ahora debemos aceptar serlo, hasta que volvamos a tener la sarten por el mango.

No soy analista financiero, creo que no hace falta serlo para poner algo de cordura a nuestra economía del hogar, por tanto debemos ponernos manos a la obra y empezar una lista escrita, tangible, visible y entendible de nuestra situación actual (aunque nos de miedo conocerla), para poder tomar las decisiones con cordura y conociendo nuestros verdaderos límites económicos.

Ayer escuchaba al gurú de las finanzas, Dave Ramsey decir algo tan simple como impactante. El ejercicio es simple, toma una hoja de papel y escribe tus ingresos netos y tus necesidades económicas, poniendo en primer lugar lo que el define como los 4 pilares del hogar "alimentación, vestido, transporte y vivienda" para luego poner las deudas en orden de prioridades (vencimiento, cantidad, intereses, etc... cada uno decide la importancia) y dibujar una línea donde llegue el salario ingresado. Todo lo que esté debajo de la línea no se paga este mes, se ponga el sol por donde se ponga.

Este simple ejercicio nos hace ser más sensatos y realistas a la hora de ordenar nuestra vida financieramente hablando.

Es hora de tomar las riendas de nuestras vidas, dejar de maldecir a los bancos, que son simples empresas en las que ingresas tu dinero para que ellos te lo presten cobrándote un interés ¿o no sabías esto?, los bancos son lo que son, así que debemos aprender a jugar con ellos, en vez de luchar contra ellos ya que la lucha cuerpo a cuerpo la tendremos perdida, en cambio si jugamos a su juego, aprovechando nuestras cartas, podemos sacar rendimiento de ellos.

Está en nosotros aceptar que hoy debemos ser trabajadores Low Cost para poder emprender el viaje hacia dejar de serlo.
Posted on lunes, octubre 03, 2011 by Checo and filed under | 1 Comments »

1 comentarios:

Mauri dijo... @ 27 de octubre de 2011 03:59

Si tuviera palabras para comentar, lo añaderia aqui. Como estoy sin palabras, lo unico que me queda por comentar es.... I love brother!